Cada año iniciamos con muchas ganas, optimismo y entusiasmo. Nuestro objetivo es lograr las metas en todos los órdenes y muy especialmente lo referente al rendimiento académico de los jóvenes estudiantes. No decaen nuestras buenas intenciones y en ese afán somos firmes e inclaudicables, sostenemos la idea de que todos somos buenos, es cuestión de promoverlo y encontrar la veta de ese precioso tesoro que enaltece a toda persona. El colegio cumplió 26 años, aniversario más que glorioso, extraordinario, no por el tiempo que ha pasado, sino por los profesionales que ha generado para el servicio, hoy día muchos de ellos ocupan cargos de relevancia en el contexto de la sociedad laboral del país. Estamos convencidos de que podemos, la fuerza de voluntad que nos anima a crear y fortalecer nuestro espíritu como hacedores de la grandeza institucional nos permitirá seguir trabajando con esmero y con la fe puesta en un devenir virtuoso para la Patria que soñamos, la sociedad que queremos, la familia que nos merecemos y la formación personal que aspiramos. El Colegio Técnico Nacional celebra el apoyo permanente de los padres, autoridades del MEC,empresarios e industriales y todas las personas que han hecho posible el crecimiento institucional a través de los años hasta llegar al sitial de privilegio que legítimamente ocupa. Calidad es la constante búsqueda de todos y no descansamos en pos de ella, 26 años, fecunda labor educativa, años dedicados a formar ciudadanos íntegros al servicio de la Patria. Vocación, altruismo, espíritu solidario, fraternidad, compañerismo, son atributos elocuentes que hacen del Colegio Técnico Nacional un núcleo compacto, una médula indisoluble que ni los accidentes más fuertes podrán disolver. Profesionales de primer nivel, ciudadanos honestos y capaces honran a la institución. Entusiastas jóvenes de ayer, hoy respetuosos padres, exitosos empresarios hacen gala de esa brillante trayectoria del Colegio Técnico Nacional de la Capital. Hemos recorrido caminos limpios y otros fangosos, hemos sobrellevado turbulencias, dejando tras nuestras estelas luminosas indicando derroteros a seguir. |